Voluntarios
Quiero ser
voluntario@eco-bahia.org
Prácticas profesionales
investigo@eco-bahia.org
 
Cont@cto

Novedades ecológicas
La fundación del Hotel Bahía Príncipe
fauna en la selva
Programas > La selva maya > Tipos de Selva > Selva baja

LA SELVA BAJA

La selva baja CADUCIFOLIA

Una vez que la selva mediana va perdiendo altura gradualmente y se incrementa también el porcentaje de defoliación, la selva se transforma en una selva baja caducifolia de 12 metros de altura y aún bastante menos, en las cual más de las tres cuartas partes de los árboles pierden el follaje en los meses de sequía.

Esta selva crece en los pobres y pedregosos suelos del sector más seco de la región, en el norte de Campeche y gran parte de Yucatán, una zona donde la precipitación pluvial disminuye de manera drástica hasta reducirse a menos de la mitad en un trecho de apenas 200 Km. Además, la zona de la sequía llega a durar hasta ocho meses y es bastante severa, sólo ligeramente atenuadas por las ligeras lluvias de los “nortes” o tormentas invernales. También hay un pequeño sector de selva baja caducifolia en la parte media de la costa de Quintana Roo. Esto se debe a que la isla de Cozumel intercepta parte de la humedad que acarrean los vientos alisios desde el mar y provoca una especie de “sombra meteorológica” que reduce la precipitación pluvial en la franja costera de la península.

Esta es la más conocida y familiar de las selvas de la región, pues abarca la mayor parte del estado de Yucatán, siendo la porción más densamente poblada del territorio de la Gran Selva Maya.

En este tipo de selva los árboles están muy próximos entre sí, y durante la época de lluvias el follaje llega a ser lo bastante denso para que a nivel del suelo reine la penumbra. Además, tiene el rasgo distintivo de las selvas: un gran número de especies entremezcladas.

Los árboles, además de bajos, suelen ser ramificados desde la base, y en muchos casos retorcidos. En este tipo de selva abundan principalmente las cactáceas columnares y candelabriformes, que son típicas de las zonas desérticas y semidesérticas y se antojan fuera de lugar en una selva. La presencia de esas plantas se explica por la intensidad de la sequía. Éstas pueden conservar suficiente agua durantes los meses secos. También, algunas de ellas son trepadoras, pues van en busca de la luz. Otras plantas de esta selva son las del género Beaucarnea, que tienen las hojas agrupadas en rosetas, de modo que el agua que les cae escurre a lo largo de ellas y se concentra en su base.

A lo largo del año, la selva baja caducifolia cambia tan marcadamente de apariencia que no parece ser la misma. Durante los meses lluviosos, se cubre con tupido follaje de color verde claro que la hace fresca y vigorosa. En la temporada seca, cae más del 95% de las hojas y adquiere un aspecto triste, desolado y polvoso, con muchos árboles que parecen muertos. Pero de pronto, en lo más agudo de la sequía, la selva se llena espectacularmente de color al desatarse la floración de muchos árboles, que resulta especialmente notoria porque están desprovistos de hojas.

Selva baja caducifolia espinosa

Un tipo especial de selva baja caducifolia es la espinosa, que crece cerca de la costa, en áreas donde la precipitación pluvial llega a ser de apenas 500 milímetros anuales. Es más baja – cinco o seis metros solamente – y se caracteriza por la mayor abundancia de cactáceas y agaves capaces de vivir con poco agua, y el elevado número de plantas cubiertas de espinas como protección contra animales herbívoros que andas en busca del escaso alimento.

Entre las especies más abundantes se puede mencionar el catzín, (Mimosa bahamensis), el blesink ché, (Alvaradoa amorphoides), el chukum, (Pithecellobium albicans), endémico de la península, y el ts’tsilché, (Gymnopodium floribundium), además del omnipresente chacá o papelillo, (Bursera simaruba). En la selva baja espinosa abundan las especies del género Acacia, muy resistentes a la sequía, que también se encuentran en las zonas áridas.

Por el reducido porte de los árboles y lo retorcido de sus troncos, casi ninguno tiene importancia maderera. Las especies de esta selva han sido aprovechadas básicamente para producción de carbón y leña y para construcciones rústicas. En su mayor parte ha sido arrasada para establecer plantaciones de henequén pero aún se conserva en muchos lugares, aunque fuertemente alterada por los desmontes para cultivos milperos de subsistencia.

Fundación Ecológica Eco-Bahía / Riviera Maya - México
Te. (52) 984 875-5039 Te. (52) 984 875-5000 ext. 28160           e-mail: info@eco-bahia.org
Powered by: 2nomades -Fotos: aleava.net